Promocione sus productos o servicios con nosotros
Foto Bloguero

Humaquinación... y otros retos

23 feb 2015

¿Es la robotización de la producción una amenaza… o una oportunidad para el empleo?

Hace unos 14 años observaba ensimismado, por primera vez, una célula de manufactura conformada por ocho robots, en la que solamente dos trabajadores humanos colocaban algunas partes en dispositivos y el producto en tinas para llevarlo al siguiente proceso. Los robots sujetaban la pieza, la movían, hacían giros exactos, la ubicaban en dispositivos, le aplicaban adhesivos y la entregaban al siguiente robot. Para mí era muy impresionante y me atreví a preguntar a uno de los trabajadores: ¿Qué tal? ¿No sueñas con estos? –Él me respondió: ¿Con quiénes?- Le respondí que con los robots, que lucían imponentes. No entendió muy bien la pregunta y le aclaré que si no les temía, si no temía perder su empleo, le pregunté cuántos trabajadores había ahí antes y qué había pasado con ellos al ser sustituidos por los robots.

En broma me dijo que no soñaba con los robots, que los que soñaban eran otros compañeros que andaban por ahí. En un breve conteo mental calculó 12 puestos de personas sustituídas y que éstos se habían pasado a una nueva línea de producción. Que además era un trabajo que no les gustaba hacer. Sin temores. Claro que este personaje tan despreocupado no contemplaba la perspectiva global sobre la sustitución gradual de empleo humano que ha traído consigo la robotización… y lo que se viene aún.

Aunque en esta sección evitaré ofrecer conclusiones, (prefiero dejárselas a mis lectores) el momento anteriormente narrado deja entrever que hay tareas demasiado repetitivas, a veces inseguras, algunas requieren demasiada precisión, y que deberían ser delegadas a las máquinas. Tal como ocurre desde hace algunas décadas con la máquinas CNC: la precisión y productividad que ofrecen es inimitable por el operador más diestro. Actividades que implicaban antes de la mente humana, como la programación, están siendo sustituídas gradualmente por lenguajes cada vez más simplificados. Basta con saber dibujar la pieza en alguna aplicación y la máquina lo lee y convierte en coordenadas e instrucciones para los servomecanismos. La tarea del operador se limita a preparar y cambiar algunas herramientas en los husillos.

No podemos negar los beneficios de la tecnología. Es insensato pensar en un nuevo movimiento ludista, como el de finales del siglo antepasado, cuando grupos de trabajadores destruyeron toda la maquinaria de una fábrica, pensando que así detendrían la sustitución del hombre por las máquinas. La sustitución tecnológica y sus beneficios son una ola imparable.

En mi siguiente columna les daré otras señales de la evolución y les dejaré hacer su propio ejercicio de humaquinación ;) …. Hasta la siguiente.


x
vidulfo
20 de octubre de 2015 a las 12:40

por supuesto que no hay que tenerle miedo a la maquinaria (robot) al que hay que tenerle miedo es al administrador que ya no va a saber que va hacer con la gente que quito de ahi, y ve terminar corriendolo yo en su lugar los capacitaria y adhiestraria para nuevas tares, por ejemplo mantenimiento a esos robot porque si los despides poco a poco va hacer un mucho de gente desempleada y al final de un periodo largo imaginas quien comprara tus productos que hacen perfectamente tus robots?