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manufactura de moldes www.metalmecanica.com Edición 1 / Volumen 24 | Febrero / Marzo 2019 | 15 Después de Black&Decker (que llegó a representar hasta el 80 % de sus ventas), se dedicaron a buscar más clientes en un mercado muy competido por la falta de demanda. Además, muchas empresas les pedían precio “y lo nuestro siempre fue la calidad”, se jacta el empresario, aunque reconociendo que eso les costó algunos proyectos. Poco a poco, los proyectos fueron regresando nuevamente. Principalmente, comenzaron a trabajar más con el sector automotriz, que entró en un crecimiento acelerado desde principios de este siglo. Empresas T1, sobre todo, vieron con buenos ojos a la compañía queretana. Tal es el caso de la germana Continental, que se incorporó a su cartera de clientes y al que ya le han hecho unos cinco moldes, más trabajos de refaccionamiento. La lección quedó bien aprendida. No es posible depender demasiado de un solo cliente. Así que comenzaron a diversificarse con más clientes de diferentes sectores industriales; no obstante, lo que en un momento les causó un enorme daño, se convirtió en un factor importante de negocio: la migración a China. Los moldes fabricados en oriente comenzaron a tener problemas de calidad. “En algunos casos, tenían problemas en cavidades, otros en la precisión de sus bordes y partes finas y, en general, en el acabado y la calidad. De pronto, la reparación de moldes chinos se ha convertido en un buen negocio para nosotros. Este año reparamos, por ejemplo, un molde para cinturón de seguridad de un automóvil. El cliente nos dijo que los moldes se ven bien a primera instancia, pero al momento de examinarlos exhaustivamente empiezan a surgir diferencias en medidas, en algunos casos hasta con un milímetro”, señala Kaplun. En algunos casos, asegura que sus clientes han tenido que pagar más de USD 75,000 en reparaciones. Otro de ellos, el también alemán RAFI, llegó con un molde de rotativos hecho en China que presentaba problemas de funcionamiento Hijo de tigre … pintito “Cada vez tenemos una empresa más estable. Los moldes para la industria automotriz son muy exigentes y nos piden precios bajos. Además, de alguna manera representan una demanda estacional, pues los cambios de modelo así lo marcan. Pero cuando arranca la producción empiezan las reparaciones. Algunos clientes que habían comprado moldes chinos ya están de regreso con nosotros”, relata el directivo. Asegura que la depreciación de las máquinas debe ser considerada con la mayor precisión posible para mantenerse siempre actualizados en tecnología,


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