Descargar Ebook
Promocione sus productos o servicios con nosotros
Noviembre de 2017 Página 1 de 2

Educación real con plantas virtuales

David Luna

Las universidades tecnológicas en México están adquiriendo las herramientas que les permitan preparar a sus estudiantes para lo que demanda la industria.

Para fortalecer la manufactura en México es ineludible que las empresas, la academia y las instituciones de gobierno funcionen alineadas bajo un esquema de triple hélice. En esta dirección, las universidades tecnológicas están desarrollando propuestas educativas basadas en el modelo dual, emulado de Alemania. Así mismo, están acercándose a empresas proveedoras de tecnología para adquirir herramientas que permitan que los estudiantes salgan preparados para lo que demanda la industria. Un ejemplo de ello es el Instituto Tecnológico de Gustavo A. Madero, ubicado en la Ciudad de México, que desarrolla procesos de manufactura de manera virtual con software de vanguardia.

Es un proyecto compartido entre alumnos y docentes, entre academia e industria, entre usuarios y proveedores. Es un caso de integración cuyo objetivo es asegurar que los egresados de las escuelas técnicas y superiores embonen bien en la realidad del mercado laboral. El caso del Instituto Tecnológico de Gustavo A. Madero (ITGAM) es una de esas historias que suenan a menudo en México.

El ITGAM es una de las decenas de academias de estudios superiores con vocación técnica nacida para dar cabida a la enorme cantidad de jóvenes que buscan incorporarse al mercado laboral de la creciente manufactura mexicana y que han proliferado en el país en las últimas dos o tres décadas.

Las autoridades del Instituto, ubicado a solo algunos kilómetros del aeropuerto de la Ciudad de México, optaron recientemente por realizar una inversión para crear un modelo de laboratorios virtuales que permitirá a sus alumnos manipular, de manera digital, máquinas y equipos de manufactura con tecnología de punta y desplegar líneas completas de producción.

Carecemos de un laboratorio físico y la construcción de uno virtual nos permite que tanto el alumno como el maestro se familiaricen con aspectos de las nuevas tecnologías de fabricación”, explica Gerardo Marchant Ortiz, director general del ITGAM, quien destaca que lo más importante es que “nos permite dar una respuesta a las necesidades productivas y de capacitación en herramientas digitales. También acortamos esta brecha entre práctica y teoría con una estancia técnica en empresas privadas”.

Marchant explica que la idea emergió mientras se analizaba la necesidad de contar con un laboratorio de grandes dimensiones para permitir que los alumnos pudieran desarrollar sus procesos. Era un proyecto de alrededor de 50 millones de pesos el cual les tomaría un año para lograr su autorización y otro más al menos para su construcción. “Al optar por un modelo virtual la inversión es menor a un millón de pesos y arrancó en menos de cuatro meses”, indica el directivo.

Germán Esparza, director de Industria de Leading Engineers —empresa con la que se generó el proyecto de los laboratorios virtuales— comenta que, aunque siempre es mejor tener un equipo físico trabajando, para una escuela tener maquinaria y escenarios digitales representa muchas ventajas, pues un proceso determinado “se puede equipar con todos los equipos que deseen. Ya sean centros de maquinado, máquinas de inyección, robots, sistemas de manejo de materiales y cualquier otro. Esto sin importar la marca o modelo, pues casi todo está ya contenido en las librerías de los sistemas”.

Al respecto, Marchant añade que los alumnos posteriormente se pueden enfrentar a los equipos reales cuando realicen sus prácticas. El ITGAM, al igual que todo el sistema de Institutos Tecnológicos dependientes de la Dirección General de Educación Superior Tecnológica (DGEST), cuenta con un modelo de educación dual que exige que los alumnos cumplan con un determinado número de horas de actividad dentro de una empresa privada suscrita a un convenio del Instituto. Con ello, los futuros ingenieros podrían incluso diseñar un programa específico con los equipos utilizados en las líneas de producción en las que se desempeñen.

Por ende, el modelo de laboratorios virtuales implementado con Leading Engineers resulta muy oportuno y adecuado para el ITGAM, “pues se complementa muy bien con la intención del programa dual”.

Otra de las ventajas, asegura Germán Esparza, es que los cursos programados en el laboratorio cuentan con certificaciones de CONOCER, una instancia del gobierno federal pensada en el desarrollo y aseguramiento de las competencias laborales acorde con las necesidades de la actualidad del mercado laboral. “De hecho, esto nos exige ser muy cuidadosos con la foliación de los diplomas que emanan de dichos laboratorios virtuales. No se trata de entregar diplomas a diestra y siniestra para tratar de hacer ver que el modelo es exitoso. Son los mismos egresados y las capacidades desarrolladas por los alumnos en este proyecto las que tienen que mostrar lo exitoso de este programa para el Instituto Tecnológico”.

Aunque en primera instancia el laboratorio digital servirá para apoyar a las áreas de ingenierías ambiental, logística, industrial y de gestión de procesos, Marchant explica que lo más importante es el enfoque de mercado, pues “la idea es alinear nuestros programas a los sectores estratégicos determinados por la Secretaría de Economía, tales como automotriz, biomédico, aeroespacial y alimentos y bebidas”.


Palabras relacionadas:
formación para la industria automotriz, capacitación para la manufactura mexicana, productividad en la industria manufacturera, empresas que capacitan a su personal en México, industria manufacturera en México, simulación de procesos de manufactura, simulación de manufactura, simulación de procesos industriales software
x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Metrología e inspección

Documentos relacionados