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Febrero de 2017

Industria automotriz se debate entre vehículos eléctricos y digitalización

Según encuesta, los fabricantes de equipos originales planeaban blindarse contra el futuro y enfocarse en la era digital y en la conectividad.

En el futuro no habrá una fusión plena del mundo automotriz con el digital, sino una integración conjunta que llevará a una nueva era. Así lo señala la 18ª Encuesta Global de Directivos Automotrices 2017 de KPMG International, realizada entre1,000 directivos de la industria automotriz de 42 países, incluido México.

Al respecto, Albrecht Ysenburg, socio Líder de la Industria Automotriz de KPMG en México, explica que “los resultados de la encuesta de este año muestran que la industria automotriz se encuentra entre dos mundos: uno conectado y otro desconectado, sin que se prevea una fusión entre ambos en el largo plazo. Lo que necesitamos es una dimensión adicional, en la cual estos dos mundos coexistan y estén interconectados.  Todavía no se decide quién ocupará qué lugar en la nueva cadena de valor.  Sin embargo, no hay duda de que el cliente tiene que ser el centro de esta órbita que acaba de surgir”.

Los datos que arrojó la edición pasada de esta encuesta sugerían que los fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés) planeaban blindarse contra el futuro y enfocarse en la era digital y en la conectividad, en virtud de que calificaron estas dos tendencias como las número uno; no obstante, este año, los vehículos eléctricos de batería volvieron a colocarse en el primer lugar de la lista con 50% de los directivos clasificándolos como la tendencia más importante, por delante de la digitalización y la conectividad.

Ysenburg explica que “es contundente que los OEM se encuentran en un dilema entre tomar las decisiones de inversión correctas, cumplir con los objetivos de emisiones de CO2 y gestionar diferentes ciclos de desarrollo. En definitiva, los motores clásicos de combustión interna seguirán siendo importantes desde el punto de vista tecnológico (más del 75% de los directivos lo afirman). Sin embargo, hoy en día, son socialmente inaceptables”.

Tres tendencias simultáneas hasta 2025: evolución, revolución y disrupción

El sector automotriz tiene que manejar, al mismo tiempo, tres tipos de tendencias de aquí al 2025. Por un lado, continuar con la evolución del mercado actual (racionalización de la producción, crecimiento en los países emergentes, comercialización de vehículos híbridos, etc.), y por otro, afrontar la revolución y la disrupción que suponen muchos de los avances que están surgiendo en el ámbito de la movilidad.

La revolución viene de la mano de los automóviles eléctricos, pero la disrupción, aunque en parte ya está llegando a través de los vehículos compartidos, se producirá principalmente como consecuencia de los autos sin conductor; la conectividad y la digitalización de los vehículos; y la creación de valor, y por lo tanto, ingresos, procedentes del big data.

“Para la industria automotriz en México, 2016 fue un buen año para alcanzar los aproximadamente 1.6 millones en ventas de automóviles en el mercado nacional y llegar a niveles de producción de alrededor de 3.5 millones. Con esto, México ha fortalecido su posición como un actor global. Las perspectivas son difíciles de pronosticar considerando las condiciones macroeconómicas que México enfrenta en este momento. Los factores macroeconómicos que probablemente tendrán un impacto en la industria automotriz en México son el llamado ‘factor Trump’, la devaluación del peso y el aumento en los precios de la gasolina, entre otros, siendo estos tres los más importantes. México es hoy un actor global en la industria automotriz y también lo será en el futuro. Los modelos de negocio existentes (dependencia del mercado estadounidense) tendrán que cambiar y México tendrá que buscar nuevas oportunidades en otros mercados. El mercado automotriz estadounidense solo cuenta con aproximadamente 16% del mercado mundial: hay muchas oportunidades esperándonos”, asegura Ysenburg.

La otra disrupción: los automóviles compartidos harán que caigan las ventas

El principal modelo de negocio del sector del automóvil en la actualidad se basa en el vehículo en propiedad, pero el 59% de los encuestados pronostican que la mitad de los conductores no querrán tener un auto propio en 2025. De ser así, esto significaría una drástica caída de ingresos. Además, a los coches compartidos hay que sumar los que prescinden de conductor, que cambiarán radicalmente el uso que se hace de este tipo de transporte y, por lo tanto, los criterios de compra.

“La encuesta reconoce que actualmente las compañías automotrices están en un dilema poco descifrable entre el mundo automotriz y el mundo digital. Estos dos mundos fundamentalmente diferentes se encaminan uno hacia el otro a una velocidad cada vez mayor y puede parecer que converjan completamente algún día. Sin embargo, el choque de culturas entre el mundo offline y el mundo online es insuperable y creemos que nunca llegarán a ser totalmente congruentes. Esto significa que tenemos que dejar ir la visión de una fusión auto-digital completa”, concluye Ysenburg.


Palabras relacionadas:
Encuesta Global de Directivos Automotrices 2017, encuestas para sector automotor, vehículos eléctricos de batería, revolución de la industria automotriz, comercialización de vehículos híbridos, digitalización de vehículos.
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