Promocione sus productos o servicios con nosotros
Febrero de 2019 Página 1 de 4

Kapco Moldes: el valor de hacer bien las cosas

David Luna

Aunque es una empresa pequeña, Kapco tiene varios equipos de control numérico de gran precisión. Hoy, la firma fabrica moldes y componentes de alta calidad para cinco sectores.



La calidad sí cuesta, pero genera valor. En la fabricación de moldes, la diferencia entre tomar o no mercado se mide en micras y en tiempos de entrega. Algunas empresas de la metalmecánica en México entendieron ya este axioma. A continuación, uno de los casos. 

La creciente importancia de la fabricación de moldes y troqueles en México para sustituir importaciones está diseminando una vocación cuyo desarrollo había sido necesario desde hace varios años. El desarrollo de proveeduría ahora cuenta con apoyos gubernamentales sustanciales, como fondos de inversión o procesos de capacitación en el extranjero en asociación con países clave como Portugal. 

Algunas empresas apenas se están incorporando en este mercado. Otras, ya habían comenzado con la fabricación de moldes desde hace algunos años y, de manera paulatina, han desarrollado no solo habilidad, talento y capacidades, sino que han invertido en tecnología de punta para la generación de maquinados. El ejemplo de Kapco Moldes, empresa asentada en la ciudad de Querétaro, es elocuente.

Con una plantilla de 26 empleados, Kapco hoy fabrica moldes y componentes para poco más de 15 clientes de sectores como electrodomésticos, eléctrico, electrónico y automotriz. Es una empresa pequeña, pero en el taller cuenta con al menos una docena de equipos de control numérico de gran precisión, tanto para torneado y maquinado, como para electroerosión y rectificado

Su más reciente adquisición es un centro de maquinado horizontal HM800S de la firma japonesa OKK, que cuenta con una mesa giratoria para la preparación de trabajos y que desempeña mayor velocidad (hasta 12000 RPM). Esta máquina les permitirá elevar su producción anual de moldes, en respuesta al aumento de la demanda. Pero el crecimiento ha sido gradual. 

Querétaro

Detenidos en un pequeño restaurante de fachada colonial ubicado en una de las interminables calles empedradas del centro de la ciudad de Querétaro, Alejandro Kaplun y su padre, comían durante una escala en su camino durante un viaje de la Ciudad de México a Culiacán, entonces su lugar de residencia en el pacífico mexicano. La tranquilidad de aquella pequeña ciudad, el clima y sus encantos estéticos los motivaron a regresar, pero no de visita, sino para instalarse. 

Kapco fue fundada en la capital sinaloense en 1975 por Carlos Kaplun Carmona, conocido por sus allegados como “El Tigre”, a la edad de 40 años. Ingeniero electricista de profesión, decidió abrir un taller mecánico con máquinas muy básicas (un taladro, una cortadora de oxicorte, un pantógrafo y una máquina de soldar), equipo apenas necesario para realizar reparaciones para maquinaria agrícola. “Entonces reparábamos piezas dañadas de tractores y otros equipos para el trabajo en el campo”, relata Alejandro Kaplun, hijo del fundador y ahora director de la empresa. “Luego, mi padre consiguió un contrato para construir y reparar transportadoras de granos para Conasupo”.

A los pocos años, cuando Alejandro recién había empezado su carrera universitaria, tomaron la decisión de salir de Culiacán en busca de una ciudad más industrializada en el área metalmecánica y no tanto en el agrícola. Además, entre otras razones, era conveniente debido a que las condiciones de humedad y calor de la costa culichi no eran las más óptimas para un taller metalmecánico.

En realidad, la decisión no fue tan simple, pero la idea de quedarse en Querétaro, esa pequeña y apacible ciudad, fue la ganadora para continuar con el proyecto de Kapco. Era 1978. Entonces, Alejandro Kaplun, llevaba ya avanzada su carrera en el Tecnológico Regional de Culiacán y, debido al cambio de residencia, concluyó sus estudios en el Tecnológico de Querétaro. Hecho esto, comenzó a trabajar con su padre fabricando transportadoras de grano.

Kaplun cuenta que, al poco tiempo, consiguieron un contrato con la empresa Celanese, que llevó mucha máquina alemana a Querétaro para la fabricación de poliéster para llantas (que entonces todavía se elaboraban con este material). “Hicimos miles de refacciones para esas máquinas. Fabricábamos piezas de repuesto o reparábamos algunas dañadas. También manufacturamos partes para las regaderas donde se generaban delgadas fibras de plástico”, comparte Kaplun. 


Palabras relacionadas:
Kapco, casos de éxito en la industria metalmecánica de México, tecnología para la fabricación de moldes, fabricación de moldes en México, acelerar el tiempo de entrega en la fabricación de moldes, optimizar fabricación de componentes en la industria metalmecánica, adaptación tecnológica para la fabricación de componentes para la industria

Acerca del autor

David Luna

David Luna

Director de contenido de Metalmecánica Internacional
x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Automotriz

Documentos relacionados