Promocione sus productos o servicios con nosotros
Febrero de 2004 Página 1 de 2

Productor de moldes logra mejorar el diseño de la botella de cerveza Corona

Scott Weersing

Una firma manufacturera de botellas en Ciudad de México es la encargada de producir los moldes de la botella de cerveza Corona, la más importada del mundo.

Ninguna otra cerveza en el mundo está tan ligada a la botella que la contiene como la Corona Extra. Años de mercadeo efectivo han convencido a las masas de que Corona Extra es una expresión de estilo de vida: no se trata tan sólo de una cerveza en una botella; se trata de unas vacaciones en una botella.

La botella en sí es algo sencillo. Mide 24,2 centímetros de alto y contiene 12 onzas líquidas de cerveza. Como marca, sin embargo, Corona goza de varias características que la hacen diferente de las demás, le dan un toque de distinción y le brindan una imagen única. Por un lado, Corona Extra no se consigue fresca del barril; viene en botellas de vidrio transparente, adornadas con etiquetas pintadas sobre el envase. La caligrafía de estilo inglés antiguo, que caracteriza la etiqueta de Corona Extra, es una marca registrada. La mayoría de las cervezas populares están envasadas en botellas de vidrio oscuro, tienen tapas twist-off (abre fácil) y vienen con etiquetas de papel. Las botellas de Corona están selladas con una tapa de aluminio que sólo se puede quitar con un destapador manual de botellas y son un poco ásperas al tacto, lo que hace que el consumidor crea que cada cerveza es única.

En Ciudad de México, Cervecería Modelo destiló por primera vez la cerveza Corona Extra en 1925. En 1979 fue exportada a Estados Unidos a través de California y Texas. En la actualidad, esta bebida se puede encontrar prácticamente en todos los rincones del planeta. Corona se convirtió hace poco en la cerveza importada de mayor demanda en Estados Unidos y es la quinta marca en ventas en todo el mundo. En su lugar de origen, Corona sigue siendo la reina de las cervezas.

Grupo Modelo, una de las más grandes compañías de México, produce en la actualidad la cerveza Corona, más otras nueve marcas: Corona Light, Modelo Especial, Modelo Light, Victoria, Negra Modelo, Pacífico, Estrella, León y Montejo. La única firma manufacturera de botellas que provee este material al gigantesco Grupo Modelo es la Fábrica Nacional de Molduras, en Ciudad de México. La fábrica, totalmente automatizada, está en capacidad de producir cerca de cuatro millones de botellas al día. Es decir, ¡120 millones de botellas al mes!

Dentro de la planta se encuentran áreas dedicadas a producir y etiquetar las botellas antes de ser despachadas por tren a una de las siete destiladoras del Grupo Modelo. En un extremo de la colosal fábrica se encuentra el taller metalmecánico, responsable de crear los modelos de botellas para todas las marcas de cerveza.

En el pasado, este taller era una división sencilla para una fábrica pequeña. "Comenzamos en 1971 con ocho personas y un torno manual", comenta Julián Fernández Rodríguez, gerente del taller. Pero para mantenerse a la par con la demanda mundial de las cervezas del Grupo Modelo, el taller tenía que automatizarse. "En la actualidad contamos con 22 máquinas CNC, 39 máquinas manuales y 172 empleados que laboran en un taller de tres mil metros cuadrados", afirma Rodríguez.

Las máquinas Haas han sido parte fundamental en el crecimiento del Grupo Modelo y de Corona Extra. En noviembre de 1996, Hi-Tec, distribuidor de Haas en México, instaló la primera máquina Haas en el taller: un centro de mecanizado horizontal HS-1RP. Ahora, el taller cuenta con un total de cinco centros de mecanizado Haas: tres centros de mecanizado vertical VF-3 y dos centros de mecanizado horizontal HS-1RP. "Adquirimos la maquinaria Haas gracias a su precio, desempeño y servicio --afirma Rodríguez--. El presidente de la fábrica se sintió muy complacido con la primera máquina Haas que instalamos, porque el servicio era extraordinario. Por tanto, la decisión para adquirir las restantes máquinas Haas no fue difícil".

Cómo crean los moldes
Los moldes que se usan para crear una botella Corona son complejos e incluyen diez partes diferentes. Un primer juego de moldes crea el pico y el cuello de la botella, mientras que un segundo juego forma la parte inferior. "La parte superior de la botella y el molde que lo crea son importantes por varias razones --explica Salvador Vásquez, asistente de gerencia--. El pico de la botella es lo que tiene contacto con la boca del consumidor, por tanto tiene que ser muy suave. Otra razón es el hecho de que las botellas requieren de un destapador --no son abre fácil (twist off)-- y por tal motivo el pico tiene que ser muy fuerte".

Las distintas partes del molde son hechas de hierro fundido y metal. El hierro fundido proviene de talleres de fundición de Indiana, Estados Unidos. Para realizar el desbaste en el hierro fundido B96 se usan fresadoras manuales, y luego se utilizan las máquinas Haas para lograr los fresados, taladrados y roscados de precisión. Cerca de siete horas toma el proceso de crear un molde completo para una botella Corona, y en este proceso lo que más demanda tiempo es el acabado y el pulimento.

Contacte a las empresas mencionadas
x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Mecanizado