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FORMACIÓN PROFESIONAL EN LATINOAMÉRICA www.metalmecanica.com Edición 5 / Volumen 24 | Octubre / Noviembre 2019 | 15 Medrano, presidente de la AMMMT, comenta al respecto que es necesario “ayudar a los jóvenes a identicar su vocación y mostrar lo atractivo que puede ser el sector en materia económica, en trabajos donde se agrega valor de forma importante”. En este punto cabe destacar los esfuerzos de algunas de las instituciones por abrir espacios tales como ferias y congresos donde continuamente se demarque un espacio de reunión en el cual se fortalezca el tejido industrial del sector. Desde la CARMAHE (Cámara Argentina de la Máquina Herramienta y Tecnologías para la Producción), por ejemplo, se organiza la FIMAQ, la feria de Máquina Herramienta más grande de la Argentina. Su otrora director Aldo Di Federico comenta como no solamente trata de una labor comercial sino también un espacio donde puede haber una integración de talento humano en formación hacia lo que ofrece la tecnología y lo que pueden lograr. “La cámara tiene un compromiso con la formación. Una de ellas ocurre en la FIMAQ, donde se tiene una dedicación exclusiva para la formación de escuelas, principalmente en el sector secundario, la escuela técnica. (…) La cámara no tiene ninguna duda que formar a los estudiantes y a sus profesores en el conocimiento de las tecnologías permite un acercamiento de primera mano hacia donde se aplican sus conocimientos”, comenta Di Federico. En el caso de Colombia, el Centro de Excelencia en Inyección (CEI) ha buscado constituir una fuente de consultoría y de conocimiento a partir de capacitaciones especializadas y cursos de certicación para la industria de fabricación de moldes y de piezas plásticas inyectadas. En Chile, Indura y su organización CETI (Centro Técnico INDURA) han abierto un espacio importante de enseñanza de diversos temas relacionados con soldadura. En este recuento vale la pena mencionar a ABIMAQ (Asociación Brasileña de la Industria de Máquinas y Equipo), la inmensa asociación de empresarios del sector en Brasil que desde hace más de 40 años está apoyando a la industria para surgir y crecer con conocimiento y trabajo con el estado. Al nal, más allá de las diferencias económicas y culturales de cada país, este artículo nos pensar en que una industria latinoamericana competitiva y más fuerte es posible en virtud de los vínculos que se pueden lograr entre las iniciativas y proyectos comunes entre los distintos actores involucrados. MMII


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