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Septiembre de 2020 Página 2 de 3

Industria automotriz: el camino hacia la reactivación

Por Laura Flórez y Verónica Alcántara

El sector automotriz ha sido el más golpeado de la industria plástica durante esta pandemia. Sin embargo, la reactivación en Estados Unidos ha estado jalonando la reapertura.

“El retorno es lento y delicado”, afirma Eduardo Solis, consultor industrial y miembro del consejo directivo de la Concamin, quien añade que “esto no es culpa de México ni de ningún otro país, pero siendo México el proveedor número uno de componentes a Estados Unidos, es importante que los proveedores retornen a la producción, y la mayoría lo ha hecho”, comenta en entrevista otorgada al semanario Plastics News.

Ford, por ejemplo, ha enfrentado restricciones en su planta de Chihuahua, donde el gobierno del estado ha limitado el número de empleados presenciales al 50% en las plantas. Kumar Galhotra, presidente de Ford Americas, ha declarado que con las plantas de Estados Unidos corriendo al 100%, esto no es sostenible.

Fausto Cuevas destacó que la situación dentro de la región de América del Norte ha sido similar en los tres países, ya que durante el mes de junio y en el acumulado enero-junio, hubo caídas significativas. En Estados Unidos el periodo llevó a una baja de 23.5%; en México el descenso fue de 31.9%; y en Canadá fue del 34.3%.No obstante, el representante de las armadoras se mostró optimista al considerar que con la recuperación en Estados Unidos, la tendencia para México iría en el mismo camino, aunque será lenta y gradual.

“La situación de la industria automotriz en la región no es fácil, es una coyuntura complicada donde el mercado interno en la región está apenas reiniciando la recuperación y dependerá de los próximos meses lo que suceda”, afirmó.

Oscar Álbin, por su parte, advirtió que el único obstáculo para esta recuperación podría ser un repunte de la pandemia sea en Estados Unidos o en territorio mexicano, lo que obligaría a cerrar de nuevo las operaciones, por ello, consideró que el control de la pandemia debe ser una prioridad.

 

El T-MEC y sus retos

El 1 de julio entró en vigor el nuevo Tratado Comercial México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el cual cambiarán las reglas de intercambio entre los tres países en la industria automotriz. Fausto Cuevas señaló que aún tienen dudas sobre los lineamientos: “aún falta que los equipos negociadores de los tres países aclaren algunos puntos que no quedaron claros, a partir de lo cual se tendrán que actualizar las reglamentaciones uniformes ya publicadas”, declaró el líder gremial en entrevista con el diario Expansión.

El paro de actividades por la Covid-19, así como la tardanza en la publicación de la reglamentación, han retrasado la adecuación de las operaciones y la búsqueda de nuevos proveedores para llenar los huecos en la cadena de suministro del sector. Por lo tanto, el 70% de los fabricantes aún no cumple la reglamentación especificada.

Es posible, con la crisis actual que tienen los fabricantes, que opten por pagar un arancel de 2.5% que se traslade al precio de los vehículos, en lugar de hacer todas las inversiones y ajustes salariales necesarios para cumplir con las reglas del nuevo acuerdo comercial. “En general, los fabricantes están buscando operar conforme al tratado. No obstante, cada empresa tiene su propia estrategia y podría haber alguna que preferiría pagar el arancel”, afirma Cuevas.

El líder gremial afirma que es posible que las empresas se acojan a las reglas del Régimen de Transición Alterantivo mientras no haya una resolución, pues son más favorables que las que establece el T-MEC. Cuevas, sin embargo, espera que la entrada en vigor del nuevo acuerdo no genere un impacto negativo adicional en las exportaciones de julio y agosto.

El paro de actividades se ha sumado a la tardanza en la publicación de  la reglamentación del T-MEC.

Se acelera el cambio

La innovación y la producción de autopartes habían sido las principales generadoras de crecimiento en la industria plástica en la última década. Y es previsible que la actual coyuntura acelere la transición hacia la electro-movilidad y hacia la conducción autónoma. Al ver restringidas las posibilidades de inversión, es previsible que las grandes marcas decidan apostar lo que tienen hacia el salto definitivo, algo que impactará también la manufactura de autopartes plásticas.

Las tendencias hacia la conducción autónoma, la movilidad eléctrica y los nuevos esquemas de tenencia de vehículos, que incluyen modelos como el car sharing, requieren en algunos casos materiales, productos y tecnologías de procesamiento completamente nuevas.

El carro del futuro estará completamente interconectado y se integrará de manera activa en el estilo de vida diario. El interior del automóvil del futuro se desarrollará en un espacio para vivir y trabajar. “Esto resultará en una expectativa completamente diferente del usuario con respecto a los materiales empleados”, afirma Jochen Hardt, líder global de mercadeo en movilidad de Covestro. “Al mismo tiempo, el concepto ofrece nuevas oportunidades de diferenciación para la industria automotriz”, afirma.
Los cambios influirán en la funcionalidad, confort y diseño, pero también observarán la eficiencia y el aligeramiento. Entre los desarrollos más esperados se encuentran sistemas de entretenimiento e información multi-sensoriales, conceptos innovadores de asientos, superficies inteligentes e iluminación personalizada.


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